LA REBELIÓN Y SUS CONSECUENCIAS
- Raul Dominguez
- 8 mar 2021
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Quizá nunca hemos entendido por qué razón estamos en este mundo, por qué vivimos. La gran mayoría piensa que vivir es pasarla bien. Como dicen por ahí: “La vida es una sola, y hay que vivirla”
Darwin ha ayudado mucho en la comprensión absurda de la vida, al presentar su teoría de la evolución, sin duda un gran servicio a Satanás. Al deshacernos de Dios para poder definir el origen de la vida, nos deshicimos también de toda responsabilidad y de proceder bien en ella. Pero muy a pesar de ello, Dios ha seguido siendo Dios, y cuidando lo que le pertenece.
La tierra es de Dios porque Él, la creo, así que el aún mantiene su derecho de ejercer autoridad y juicio sobre ella y sus habitantes, aunque el hombre pretenda desconocer la Majestad Todopoderosa de Dios.
La tierra no es producto de un Big Bang, como han solido decir los científicos, ni el hombre proviene de una evolución desde la ameba.
¿Cómo explicar que lo que conocemos como mundo en este momento, es producto de la rebelión de un grupo de ángeles hace muchos, muchísimos años? ¿Cómo hacer entender que todos nosotros estamos conectados a la fuente primigenia de vida, que es el Abba Yahweh, el único Dios Creador?
Un velo ha sido puesto sobre nuestros ojos, y no podemos ver la verdad. Y así pasan los años, miles de años, y el infierno nunca termina de llenarse, ni jamás cierra su boca. Asimismo, resulta difícil hacer comprender, que la humanidad tiene un enemigo que la quiere devorar, y que siempre está al acecho. Pedro, el apóstol, le definió como un león rugiente (1 P 5.8)
Satanás ha trabajado certeramente con las pasiones desordenadas y rebeldes de la carne, y lo ha vendido como “derecho a vivir”. Y, precisamente, este derecho a vivir es lo que ha causado el dictamen de Dios. Él nos creó para adorarle, y respetarle, pero nunca para vivir, o al menos no de la forma en que lo hemos hecho.
Y esto tiene explicación en la rebelión angelical de los orígenes de todo. Antes que hubiese tierra, Abba Yahweh creo los miles de millones, billones, de ángeles que formarían su corte. Uno de ellos, uno de los más poderosos, se rebeló y quiso desplazar a Dios. En consecuencia, el Padre le expulsó de los cielos.
Por ello el Señor Yahshúa dijo que el reino de los cielos sufre violencia ¿Cómo hacer entender que hay una batalla en los cielos, y que el campo donde se lleva a cabo es la tierra, y el objetivo es el hombre? Desde la expulsión de aquel ángel, se ha desatado esto que conocemos como vida. Pero este no era el plan de Papa Yahweh para el hombre.
El mismo Dios por amor a esa humanidad que había creado, se vistió de hombre y vino a salvarnos. Pero tal salvación requiere de disposición a creer
¿Creer que?
Que Él tiene un enemigo y que las obras de tal enemigo son malas, son muerte.
El asunto acá es con quien estas tú. He allí lo que definimos como vivir. Es cuestión de decidir bajo el peso de la propia voluntad personal, de cual lado está el hombre. SI con el ángel que se rebeló, o con el Dios que todo lo creó.
Lo que las Escrituras llaman santidad, se podría explicar, también, como “por quien te decidiste”. Las obras de Satanás son malas y llevan a muerte; en contraposición con lo que llamamos vida. Las obras de Dios en Yahshúa, son vida, porque significan negarse a las acciones del enemigo de Dios. Esta larga confrontación pronto terminara. Satanás será apresado y enviado al infierno, pero lamentablemente irán con él, todos los que pactaron por vivir. ¿Y por quien te decidiste tú?


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